Dominicanos y Dominicanas, en esta Semana Santa recordamos la pasión de nuestro Señor Jesucristo: su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato, la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión en la cumbre del Calvario. Contra todo este mal, Jesús ofrece tan sólo el rostro del amor.Ser prudentes y solidarios, copiemos las enseñanzas de Jesús. Recordar siempre que el respeto al prójimo es la paz. Que descansen.
Hipólito Mejía.
